ODS | Euskalerriko Eskautak y Nafarroako Eskaut Katolikoak por las ‘Ciudades y comunidades sostenibles’ y la ‘Producción y consumo responsables’

El pasado mes de diciembre, Euskalerriko Eskautak y Nafarroako Eskaut Katolikoak manifestaron su adhesión a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Más allá de mostrar su apoyo, las federaciones tomaron la iniciativa de socializar el trabajo que los grupos eskaut hacen en su día a día por cumplir con estos retos. Tras mostrar las acciones de los grupos de Araba, Bizkaia y Navarra en pro de los ODS ‘Acción por el clima, vida submarina y vida de ecosistemas terrestres‘, los grupos prosiguen con esta iniciativa para compartir su manera de trabajar por las ‘Ciudades y comunidades sostenibles’ y fomentar la ‘Producción y el consumo responsable’.

Los ODS

Las ciudades ocupan solo el 3% de la tierra, pero representan del 60 al 80% del consumo de energía y al menos el 70% de las emisiones de carbono. Según la ONU, más de la mitad de la población mundial vive hoy en zonas urbanas. En 2050, esa cifra habrá aumentado a 6.500 millones de personas, dos tercios de la humanidad. “No es posible lograr un desarrollo sostenible sin transformar radicalmente la forma en que construimos y administramos los espacios urbanos”, afirman desde la Organización.

En cuanto a la producción y el consumo, es urgente reducir la huella ecológica mediante un cambio en los métodos de producción y consumo de bienes y recursos. La agricultura es el principal consumidor de agua en el mundo y el riego representa hoy casi el 70% de toda el agua dulce disponible para el consumo humano, según datos de la ONU. El sector alimentario representa alrededor del 22% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, en gran medida debido a la conversión de bosques en tierras de cultivo. Además, cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos, mientras casi 2.000 millones de personas padecen hambre o desnutrición.

Los grupos toman partido

Los campamentos de Navidad han sido el marco perfecto de actuar cumpliendo estos ODS. El transporte a los lugares de alojamiento, las compras, los materiales… el consumo generado durante esos días de diciembre o enero se eleva en comparación con el resto del año.

Para generar un menor impacto medioambiental, los grupos cuidan mucho los lugares de compra. Los grupos alaveses quieren remarcar que realizan sus compras en comercios locales en la medida de lo posible. La comida que se lleva desde casa la adquieren en mercados y comercios del barrio o pueblo, mientras que también consumen en locales de los lugares de sus campamentos. Además, grupos como San Viator o La Esperanza calculan la huella ecológica de estos días, en la que se refleja y se tiene en cuenta que los campamentos más lejanos tienen mayor impacto en el medioambiente debido al transporte.

En Navarra, el grupo Mikael lleva tiempo trabajando el concepto de Comercio Justo y conociendo sus diferentes productos. Para ello, en cada campamento les dedica una merienda acompañándolos de diferentes dinámicas que permitan profundizar en el tema, trabajando por ejemplo los sellos que certifican estos productos o los principios de este tipo de comercio. En los campamentos hacen un mayor hincapié en la idea de campamentos sostenibles teniendo en cuenta aspectos como el transporte, priorizando autobús o tren antes que coches particulares, o prestando especial atención a los residuos generados en las comidas. Evitan tirar comida o compran en tiendas que vendan productos empaquetados en mayores cantidades para reducir el número de envases.

El grupo Urbegi Bizia, en Bizkaia, lleva mucho tiempo concienciado sobre el reciclaje, pero este año, además, ha conseguido que la chavalería se implique. Se ayudan entre ellos y ellas para clasificar la basura e incluso las ramas más bajas están aprendiendo. Por otra parte, casi todo el material fungible han sido cartulinas reutilizadas, recortes y todo tipo de cosas que ya tenían en los locales, una iniciativa del monitorado para no comprar sin necesidad.

 

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