Campamentos de verano: recuperando tradiciones a pesar de las dificultades

Este verano, casi 3.000 eskauts han desarrollado campamentos, campos de trabajo y proyectos educativos en el norte de la península. Los campamentos son la culminación del trabajo realizado a lo largo del año. Estas semanas de desconexión tienen una presencia fundamental porque son momentos de calidad para trabajar con los jóvenes, ya que las actividades semanales dan para poco. Además, son campamentos en medio de la naturaleza, zonas vitales para el proceso educativo.

La diferencia que ha tenido este año con los anteriores ha sido disfrutar sin restricciones relacionadas con la Covid. Los equipos se han dedicado en los últimos años a cumplir todas las medidas necesarias, pero dificultaba la realización de actividades y la relación entre los chavales. En julio y agosto se han vuelto a ver sonrisas y alegrías juveniles, la austeridad como bandera y construyendo un mundo mejor.

Pero también ha habido que luchar para disfrutar. Los grupos eskaut ven cómo los tradicionales campamentos a los que están acostumbrados corren más peligro que nunca debido a las trabas institucionales. Un claro ejemplo de ello es el de URA o la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), cuyas exigencias se han reabierto este año para poder llevar a cabo esta actividad. El esfuerzo de las delegaciones en la mediación entre grupos e instituciones ha permitido resolver los problemas.

El mal tiempo y las altas temperaturas también han sido de tener en cuenta en los campamentos y, sobre todo, en las rutas de viaje. Las altas temperaturas han obligado a los equipos a realizar cambios en sus programaciones y a extremar las precauciones por los riesgos de incendio. Adaptarse y seguir con la sonrisa es el distintivo del eskauta y así lo han hecho los equipos que se han quedado sorprendidos.

A pesar de todo, el verano ha sido especial. María Manrique, representante de Euskalerriko Eskautak Bizkaia, asegura que las colonias de este año «han recuperado la ilusión, tanto a los chavales como a los monitores». Por su parte, Jon Larrea Posadas, desde Eskaut Católicos de Navarra, recuerda que «vivir dos semanas con tu equipo ayuda a cargar pilas de cara al curso que viene».

Aquí están algunas imágenes de las actividades de este verano. Recuerda que podéis compartirlo en las redes sociales a través del hastag #KanpaEskaut.

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