La Diócesis de Bilbao abarca el Territorio Histórico de Bizkaia a excepción del enclave de Orduña que pertenece a la Diócesis de Vitoria, y el municipio de Villaverde de Trucíos que, aunque forma parte de la Comunidad Autónoma de Cantabria, está integrado en la Diócesis bilbaína. Son Diócesis limítrofes: Santander, Vitoria y San Sebastián. Tiene una extensión de 2.193,17 Km2. Su población actual es de 1.139.012 habitantes encuadrados en 114 municipios.

El nombre vulgar de la Diócesis es el de Bilbao, capital de Bizkaia, uno de los territorios históricos que constituyen Euskal Herria. El nombre latino, sin embargo, es el de “Dioecesis Flaviobrigensis”, impuesto por la Bula de erección de la Diócesis de fecha 2 de noviembre de 1949. El historiador A. E. de Mañaricúa opina que esta denominación supone que Bilbao fue el lugar donde estuvo asentada la “Colonia Flaviobrigensium”, lo cual él considera como muy poco probable.

Historia

No hay datos que permitan fijar con exactitud la época de la evangelización de Bizkaia. Algunos han afirmado que la implantación del cristianismo en el territorio vizcaíno fue bastante tardía. Sin embargo, la existencia relativamente temprana de focos de irradiación cristiana en pueblos vecinos similares étnica y lingüísticamente y la inexistencia de rastros o testimonios de paganismo, impiden que retrasemos la introducción del cristianismo por varios siglos.

Ciertos indicios arqueológicos permiten suponer que se iniciara en el Bajo Imperio romano. Aunque algunos investigadores (Vives, D’Ors) den como cristiana a la lápida sepulcral de Sempronia, hallada en Morga y fechada en el año 362, no se puede afirmar con seguridad que lo sea.

El primer resto arqueológico conocido, expresamente datado y cristiano, es un sepulcro en Argiñeta (Elorrio), del año 883. Las lápidas sepulcrales coetáneas, a juzgar por sus características epigráficas, son numerosas. Los primeros datos documentales no aparecen hasta el siglo XI y nos presentan iglesias esparcidas por todo el territorio vizcaíno. En un principio, toda Bizkaia, menos su parte autrigona (Encartaciones, exceptuando el valle de Gordexola), debió de depender de la sede de Pamplona, de la que se desprendió para pasar a la Diócesis de Álava cuando ésta se creó en un momento no conocido con exactitud del siglo IX.

Absorbida la Diócesis de Álava por Calahorra, hacia 1088, dependió de ésta hasta el año 1861 en que se erigió la diócesis de Vitoria que, de acuerdo con el Concordato de 1851, reunió a las entonces llamadas Provincias Vascongadas. El territorio autrigón dependería primeramente de Oca y posteriormente de Valpuesta hasta la absorción de ésta por Burgos, hacia 1087. En 1754, parte de las parroquias vizcaínas dependientes de Burgos pasaron a la recién creada Diócesis de Santander. En 1861, todas pasaron a la jurisdicción de la nueva sede vitoriana. Cuando en 1088 fue absorbida Álava por Calahorra, hubo ciertas resistencias en Bizkaia que duraron hasta el siglo XVI. Esta situación de resistencia venía favorecida por el régimen monasterial de sus iglesias y la prepotencia de los patronos diezmeros. Una espléndida restauración se realiza a partir del siglo XVI, por obra, en primer lugar, del obispo Luco y por la labor en ese siglo y en los siguientes de las Órdenes religiosas, en especial jesuitas y franciscanos.

Durante la Edad Media, el territorio vizcaíno es paso de peregrinos que se dirigen hacia Santiago de Compostela. Es el camino conocido como “el de la costa”. Es muy importante la influencia de este “Camino de Santiago” en la Diócesis, tanto en el aspecto religioso como en el mercantil y comercial. Bilbao será una de las primeras capitales que declarará a Santiago patrono suyo y será a Santiago a quien dedicará su principal iglesia. Muchos son los hitos jacobeos que se encuentran en toda la provincia, de este a oeste. En 1862 se erige la Diócesis de Vitoria en la que se integra Bizkaiajunto a Guipúzcoa y Álava. La bula Quo Commodius de 2 de noviembre de 1949 dispuso la erección de la Diócesis de Bilbao. Fue ejecutada por el nuncio apostólico de Su Santidad en España, monseñor Gaetano Cicognani. Desde su creación, la Diócesis ha estado inmersa en situaciones socio-políticas y culturales de cierta tensión heredadas de la guerra civil de 1936-39. La especial configuración del régimen político español, nacido de aquella guerra, dio lugar a una convivencia civil y religiosa harto difícil, con graves consecuencias de todo tipo.